Lang Lang descubre "lo bello" que es ser una persona "real"

Aparte de dar conciertos de piano, a Lang Lang, que acaba de grabar "Live in Vienna", le gusta el cine "y el jacuzzi", pero, desde agosto, la primera vez en sus 28 años de vida que "veranea", también le "encanta" estar de vacaciones, un tiempo en el que ha descubierto lo "bello" que es ser "una persona real".
El pianista más mediático del mundo ha fichado este año por Sony y ha querido hacer "algo grande" para "estrenarse"; por eso, explica en una entrevista con Efe, ha elegido composiciones de Beethoven, Prokofiev, Chopin y Albéniz y las ha grabado en directo en el auditorio del Musikverein de Viena, donde ofrece su Concierto de Año Nuevo la Filarmónica de Viena.
Un lugar icónico pero que le ha causado el mismo miedo escénico que tocar para una audiencia potencial de 5.000 millones de personas en la apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín, en 2008, es decir, "absolutamente ninguno".
"Al final todo es el mismo juego. Cuando estás tocando no estás pensando en cuántos te están escuchando aunque sepas que están allí. Es importante tocar y hacerlo bien, pero lo importante es llegar a la gente", explica el pianista chino.
Lang asegura que es "realmente un momento único oír la respiración de la gente detrás, su agitación, el bla, bla, bla y, de repente, el silencio absoluto. Es mágico y emocionante".
"Creo que necesito gente a mi alrededor para tocar, no un estudio con dos micrófonos y ese silencio. Prefiero la pasión y la energía del directo", concluye.
Su trayectoria vital, que él contó en 2007 en una autobiografía, es "muy dura" porque tuvo el "deber" -impuesto por un padre que incluso le llegó a ordenar, cuando tenía 10 años, que se suicidase porque había llegado tarde a unas prácticas- de convertirse en un brillante pianista.
Lo ha logrado, aunque ha dedicado cada minuto de su vida, quitando "sólo algunas horas para dormir", a practicar y bruñir su talento natural; por eso sólo ha tenido vacaciones en 2006, porque se puso enfermo, y este año, cuando ha ido a la costa china, a Quingdao, de donde vuelve deslumbrado.
"Me he sentido como una persona de verdad. Ha sido genial, he jugado al golf, al pimpón, al baloncesto, al fútbol... he comido muchísimo marisco y he visto ópera china. Realmente ha sido maravilloso aunque tendré que adelgazar", se ríe palmeándose una inexistente barriga. Nota de Concha Barrigós

2 comentarios:

Ignorante de mí: no conocía a este "crack" del piano (entre otras cosas -quizás- porque no puede seguir los Juegos de Pekín). Tengo que buscar más interpretaciones suyas. Ésta que muestras es prodigiosa.
Gracias, Claudia.
Un cordial saludo.

Thony Caro dijo...

HOLA CLAUDIA. QUE BUENA LA PEQUEÑA BIOGRAFIA DE ESTE SENSACIONAL PIANISTA QUE TUVE EL GUSTO DE ESCUCHAR DURANTE LOS JUEGOS OLIMPICOS.-
ES VERDADERO PRODIGIO, BESOS Y BUEN FIN DE SEMANA.-